Ofrece García Luna ‘cantar’ para evitar cadena perpetua en EE.UU.

A tan sólo unos días de declararse “no culpable” y con la posibilidad de enfrentar un juicio escandaloso, el ex secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, está entablando nuevas negociaciones con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, con la idea de declararse culpable de las acusaciones que pesan en su contra por narcotráfico.

Esto se dio a conocer el día lunes por documentos oficiales de la Corte del Distrito Este de Nueva York. Según el oficio, tanto la defensa de García Luna como la Fiscalía solicitaron de manera conjunta que el periodo del 3 al 21 de enero sea considerado para estas negociaciones.

Ambas partes argumentaron que no se calcule el tiempo de este periodo, ya que están llevando a cabo convenios en los que creen se pactara que el caso se lleve acabo sin juicio.

¿Qué puede negociar García Luna? A través de la modalidad penal de declaración de culpabilidad, el ex funcionario busca obtener una sentencia reducida y evitar un juicio.

A cambio de ésto, García Luna podría entregar información valiosa, como la velación de cómplices y la posible entrega de dinero que confiscaría el gobierno de Estados Unidos.

García Luna durante su primera audiencia en la Corte Este de Nueva York (Foto: REUTERS/Jane Rosenberg)

García Luna durante su primera audiencia en la Corte Este de Nueva York (Foto: REUTERS/Jane Rosenberg)

El corresponsal de Proceso J. Jesús Esquivel, adelantó que el pasado viernes, García Luna se declaró “no culpable” como parte de la estrategia para llegar a un acuerdo con las autoridades estadounideses.

Para Esquivel, ésta es la única forma en que el jefe de seguridad durante el sexenio de Felipe Calderón, pueda ganar. “Genaro García Luna va a ser asesorado por sus abogados porque sabe perfectamente que si se va a juicio habrá narcotraficantes del Cártel de Sinaloa, presentados por el Departamento de Justicia como testigos, en un proceso donde lo van a incriminar”, puntualizó.

Un juicio explosivo contra García Luna podría sacar a relucir el nombre de políticos, militares, jefes policíacos y otras personas relacionadas con el trasiego de drogas.

Además, en este escenario, el ex secretario de Seguridad enfrentaría una condena máxima de cadena perpetua, o mínima de diez años.

El arreglo como testigo cooperante traería ventajas a García Luna, pues su caso no se daría a conocer, simplemente se incluiría en un encauzamiento en alguna Corte Federal de los Estados Unidos, es decir se mantendría sellado.

La información bajo candado podría ser utilizada por el gobierno de Donald Trump, que iniciaría una cacería contra las autoridades mexicanas al comprobar que tenga pruebas suficientes para realizar nuevos juicios.

El ex secretario de Seguridad Pública fue arrestado en la localidad de Grapevine, en Dallas, Texas (Foto: MOISÉS PABLO/CUARTOSCURO)

El ex secretario de Seguridad Pública fue arrestado en la localidad de Grapevine, en Dallas, Texas (Foto: MOISÉS PABLO/CUARTOSCURO)

El próximo 21 de enero, el ex funcionario enfrentará una serie de sesiones ante el juez federal Brian Cogan, durante las cuales el ex jefe policíaco junto con sus abogados tendrá la oportunidad de canalizar las propuestas de un arreglo que le pondrá sobre la mesa el Departamento de justicia.

En la audiencia de presentación de Genaro García Luna ante la Corte en Brookly el pasado 3 de enero, los fiscales Ryan Harris y Erin Reid establecieron que una de las intenciones del gobierno de EEUU es negociar un acuerdo con el acusado.

El pasado 9 de diciembre, el ex secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, se convirtió en una pieza más del engranaje del crimen que él mismo presumía perseguir durante el sexenio de Felipe Calderón (2006-2012).

Ese día, el máximo jefe de la policía mexicana fue detenido en en Dallas, Texas, por supuestos vínculos con el Cártel de Sinaloa.

Genaro García se formó como espía en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional, desde donde pasó al equipo del almirante Wilfrido Robledo Madrid, en la Policía Federal. Pero fue hasta el año 2006, cuando García Luna al fin pudo poner en práctica su aprendizaje como agente.

Con el ideal de transformar la actuación del gobierno mexicano, muy desprestigiada en esos días, el ex funcionario junto con Felipe Calderón encabezaron la guerra contra el narcotráfico, que en buena medida llevó al país a la crisis de derechos humanos que padecemos actualmente.

En el juicio contra Joaquín

En el juicio contra Joaquín “El Chapo” Gumzán fue la primer vez que se escuchó el nombre de Genaro García Luna (Foto: Especial)

Su paso por la dependencia de seguridad federal estuvo marcado por diversos escándalos. Uno de los más recordados es el pago a Televisa en 2011, para que lanzara una serie televisiva que exaltara la labor de la Policía Federal.

Como éste, 20 expedientes más fueron integrados contra el ex secretario de Seguridad; sin embargo, ninguno se pudo concretar.

Las sospechas sobre García Luna se hicieron públicas hasta el juicio en contra de Joaquín “El Chapo” Guzmán. En febrero, Jesús “El Rey” Zambada, hermano de Ismael “El Mayo” Zamabada, y líder del Cártel de Sinaloa, declaró en una audiencia que su corporación había hecho pagos millonarios a García Luna al menos en dos ocasiones.

El primer colaborador de la Fiscalía dijo al jurado que en 2005 en un restaurante le ofreció a Genaro García Luna USD 3.000.000. El efectivo iba en un maletín y tenía como propósito conseguir que se nombrara como jefe de la policía en Culiacán, Sinaloa, a una persona de confianza para el cártel y así tenerlo en el bolsillo.

 Jesús “El Rey” Zambada (Foto: Alberto Vera / AFP)

Jesús “El Rey” Zambada (Foto: Alberto Vera / AFP)

Las declaraciones sirvieron para que el Departamento de Justicia de Estados Unidos hiciera público un comunicado sobre los millones que recibió el ex funcionario por parte del Cártel de Sinaloa a cambio de protección para sus actividades de narcotráfico.

Gracias al apoyo de Luna, la organización criminal mantuvo su actividad sin una intervención relevante de las autoridades y permitió que se importaran grandes cantidades de cocaína a Estados Unidos.

Hacía sólo dos años que había dejado su cargo en el gobierno (2006-2012), el político mexicano se instaló en Florida, donde contaba con una mansión a su nombre y un embarcadero. Ésta fue detectada a través de una multa que Genaro recibió por saltarse una señal de tráfico. La sanción a su vez fue imprescindible para su localización y posterior aprehensión.

Con información de Infobae