Prioritario reconciliar jornada laboral con vida familiar, para reconstruir tejido social: Reynoso Sánchez

La diputada Alejandra Noemí Reynoso Sánchez (PAN), secretaria de la Mesa Directiva, se pronunció por reconciliar la vida laboral con la familiar, con el propósito de reconstruir el tejido social del país. Por ello, impulsa una iniciativa para reconocer en México el balance trabajo-familia en la Ley Federal del Trabajo.

Durante el foro “Defendiendo una Agenda para Impulsar el Balance Trabajo-Familia en México”, organizado por la Cámara de Diputados, la Asociación Nacional Cívica Femenina (Ancifem), el Instituto Municipal de la Familia (Infamilia) y la Alianza por la Igualdad, la legisladora estimó que antes del 30 de abril será aprobada esta propuesta, para sentar las bases de una más equilibrada convivencia entre jornada de trabajo y atención a la familia.

Esta iniciativa, explicó, es apoyada por las ocho fracciones parlamentarias integrantes de la Mesa Directiva, lo cual patentiza la importancia de convertir la inquietud de la sociedad civil organizada en un instrumento jurídico.

Los objetivos: lograr el reconocimiento del balance trabajo-familia a través de reformar la Ley Federal del Trabajo, para vincular responsabilidades familiares con la jornada laboral en los sectores económico, empresarial y social.

Promover y colaborar con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social para aumentar la certificación de las empresas familiarmente responsables, concepto que se desconoce y requiere difundirse, para tener un nuevo enfoque del trabajo que reconcilie la jornada laboral con la atención y cuidado de los integrantes de la familia, es otro aspecto fundamental.

Refirió que “se instalaron muchas maquiladoras en diferentes zonas fronterizas del país que crearon fuentes de empleo para muchas mujeres, pero olvidamos que ellas tenían hijos pequeños que se quedaban en casa y requerían atención, cuando en realidad estaban en la calle y se convirtieron en banquete de la delincuencia”.

Reynoso Sánchez apuntó que para impulsar el balance entre trabajo y familia, no sólo es necesario realizar reformas a la Ley Federal en la materia, sino capacitar a los empleados en todos los sentidos para que logren su desarrollo integral, familiar, individual y profesional.

Es pertinente evaluar si realmente las personas están educadas para el Teletrabajo o trabajo desde casa, es decir, ¿se tiene la disciplina para respetar los tiempos?

Si los trabajadores son más productivos y contentos con lo que hacen, las empresas se ven beneficiadas y eso se reflejará en sus índices de crecimiento.

“Si logramos esta conciliación los resultados se reflejarán en la cohesión de la familia, la comunidad, la seguridad y la educación, ya que cuando una familia está bien, la sociedad está bien, y una ciudad y el país estarán mejor”, precisó.

“Tenemos que reencontrarnos como familia y comunidad, a través de conciliar la vida familiar con las actividades laborales y sociales. Hacer equipo con la sociedad para rescatar lotes baldíos y convertirlos en espacios comunes que transformen la vida y estilo en que viven las familias”.

Destacó la importancia de la participación ciudadana organizada en este proceso de cambio para equilibrar el trabajo con el cuidado de los integrantes de la familia, que es un gran desafío. Es indispensable que los padres de familia enseñen a sus hijos el valor del trabajo, del esfuerzo y del respeto, para que ellos aprendan a realizar sus actividades con un enfoque de unidad.

En el panel “Acciones para promover el balance trabajo-familia”, la diputada Cecilia Romero Castillo (PAN) dijo que son importantes las aportaciones que se hagan desde el Ejecutivo, el Legislativo y las organizaciones de la sociedad civil, porque se trata de un tema cultural.

“El punto es que no pensemos que con hacer modificaciones a las leyes se va a resolver el problema, se trata de una aportación multidisciplinaria, esto es lo que seguramente ayudará. Por ello, la importancia de tomar en cuenta todas las expresiones y la realización de este tipo de foros”, acotó.

La subdirectora para la Igualdad Laboral de las Mujeres, de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS), Amelia Escartín Rodríguez, sostuvo que la Ley Federal del Trabajo “no visibiliza las necesidades actuales de las mujeres, cuando ya tienen una actividad mucho más representativa”.

Comentó que la Secretaría del Trabajo realizó un estudio sobre la situación real de las personas trabajadoras en el campo formal e informal, donde las mujeres predominaron en esta última esfera, porque les permite tener mayor flexibilidad de horarios.

La Secretaría del Trabajo, informó, lanzará una campaña en el tema, a fin de tener un mayor acercamiento con las personas y darles a conocer leyes y convenios que garanticen el respeto a sus derechos laborales.

La consejera del Instituto Nacional de las Mujeres y académica del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Diana Ibarra, resaltó que de acuerdo al Informe sobre Desarrollo Humano 2016, realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en México existe una disparidad del poder adquisitivo entre mujeres y hombres de 52 por ciento.

“Esto es tremendo”, señaló, porque demuestra que las mujeres trabajan mucho y se les paga poco, aunado a las labores en casa que no son remuneradas. “Las mujeres tienen que aceptar trabajos con menores responsabilidades que les permitan tener tiempo para atender a sus hijos, lo que quiere decir que no sólo tienen que medir horas en el trabajo, sino cuánto pagan por ello”.

La directora general del Instituto Municipal de la Familia de San Pedro, Nuevo León, Dalila Ibarra de Vázquez, mencionó que siendo la familia una institución tan importante, es fundamental impulsar una perspectiva donde las políticas, leyes y planes de gobierno tomen como referente el tema del fortalecimiento y protección de la misma, sobre todo en sectores pobres y marginados.

Hablar de un equilibrio sano entre el trabajo y la familia, consideró, aumenta el compromiso con nuestra realidad porque se trata de hablar de la vida en relación a la familia y a las personas que forman parte de ella en todas sus dimensiones.

Montserrat López, directora del Instituto de la Familia de Durango, resaltó la necesidad de proteger el balance trabajo-familia porque cada vez más hay más mujeres jefas de familia. En promedio a nivel nacional el 27.6 por ciento de los hogares, uno de cada tres, los encabeza una mujer. Conforme se han incorporado al mercado laboral se ha generado más productividad y riqueza al país; sin embargo, los hijos se quedan a cargo de otra persona.

Además, ocupa cuatro horas diarias más a labores no remuneradas, trabajando más que los varones, en la atención a niños y adultos mayores.

Ante esta realidad “es necesario atender el equilibrio trabajo-familia porque hay cambios importantes en la dinámica de los hogares; además los mexicanos son los que más horas trabajan a la semana, lo que ubica al país en este aspecto en el lugar 37 de 38 según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

“No es para enorgullecerse, porque en promedio al año se laboran dos mil 246 horas, por encima del promedio de mil 766 horas de la OCDE; Alemania reporta mil 300 horas anuales por trabajador”, lo cual no ha elevado la productividad ni la satisfacción de las personas con la vida que tienen.

En México, los trabajadores tienen doce horas en promedio para el ocio o descanso, ocupando de nuevo el lugar 37 de 38, de acuerdo a la OCDE, además del promedio de dos horas en el traslado al trabajo.

De la Red Familia, organización que incorpora diversas instituciones de la sociedad civil, Juan Antonio López precisó que en el tema de balance trabajo-familia deben estar involucrados investigadores y sociedad civil, para que impulsen una agenda desde la opinión pública; el Legislativo para que genere leyes que ayuden a crear incentivos en la materia, y el Ejecutivo para la creación de políticas públicas.

En el segundo panel denominado “Prácticas exitosas que favorecen el balance trabajo-familia” se dijo que los buenos hábitos laborales dentro de las empresas son aquellos que duran en el tiempo, son comprobables, demostrables, tienen impacto y generan beneficios en el ámbito laboral. Siempre serán innovadores y creativos.

Los panelistas señalaron que las empresas exitosas implementan políticas y acciones que benefician al trabajador. Estas son: horarios flexibles; trabajo de no más de nueve horas; los empleados tienen derecho a un día libre al mes con goce de sueldo; los viernes son home- office, es decir no van a la oficina; no hay hora de entrada, pero sí hay hora de salida. “No son horarios, son objetivos, se administra de acuerdo a los objetivos de la empresa”.

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