Diario turco acusa a “empresarios judíos” de manipular los mercados financieros

Enlace Judío México.- Judíos turcos denuncian la afirmación antisemita de un diario local de que “empresarios judíos” manipularon los mercados financieros antes del golpe de Estado de 2016.

Un periódico progubernamental en Turquía ha sido duramente condenado por la comunidad judía del país después de acusar a “hombres de negocios judíos” de participar en transacciones sospechosas en los mercados financieros turcos en el período previo al abortado golpe contra el presidente Recep Tayyip Erdogan en julio de 2016.

En un artículo publicado como informe de investigación en el tabloide conservador de circulación masiva Yeni Şafak (“Nuevo Amanecer”) el martes, el periodista Osman Özgan afirmó que las autoridades turcas habían descubierto “cientos de transacciones sospechosas” antes del 15 de julio de 2016, el día que se lanzó el golpe.

“Se hizo evidente que casi 60 empresarios se habían retirado del mercado, vendiendo todas sus acciones el 15 de julio y antes“, escribió Özgan. “Entre estos nombres también hay algunos empresarios judíos y corporaciones internacionales“. Ninguno de los individuos fue nombrado explícitamente, y Özgan no especificó cuántos de ellos eran judíos, o por qué el hecho de ser judíos era relevante para las investigaciones de las autoridades.

En su cuenta oficial de Twitter, la comunidad judía turca denunció el artículo como “provocación antisemita” y un ejemplo de “retórica de odio“.

El informe de Özgan aparentemente se basó en una investigación en curso por parte de la Oficina del Fiscal Jefe de Ankara sobre si las transacciones resaltadas demuestran que los inversionistas que vendieron acciones turcas recibieron una advertencia previa del golpe. En ese sentido, Özgan afirmó haber visto detalles de una llamada telefónica entre un empresario anónimo y su intermediario el día del golpe -un viernes- en el que supuestamente el empresario dijo: “Algunas cosas importantes sucederán el lunes“.

En el corazón de las acusaciones presentadas por Yeni Şafak están el clérigo musulmán turco Fethullah Gülen y sus partidarios. Residente en los EE.UU. desde 1975, Gülen, multimillonario y antiguo aliado cercano de Erdogan, es acusado por el presidente turco de haber orquestado el intento de golpe de 2016.

Una de las compañías investigadas sobre las transacciones del mercado financiero, el conglomerado Koza İpek, que se dice que está vinculado a Gülen, ha sido el objetivo favorito del gobierno turco desde el golpe, con sus 20 medios de comunicación ahora cerrados o bajo la supervisión de los fideicomisarios nombrados por el gobierno. Además, en mayo de 2017, la policía turca detuvo a 53 ex empleados de la bolsa de Estambul por presuntos vínculos con Gülen, como parte de una purga más amplia de empresas, gobierno y medios de comunicación tras el golpe.

El artículo terminó con Özgan nuevamente enfatizando que “entre los que se retiraron del mercado bursátil había algunos empresarios judíos y representantes en Turquía de algunas corporaciones internacionales“.

“Se afirma que esas personas, después de vender sus acciones, convirtieron grandes cantidades de liras turcas en oro y divisas que no perderán valor“, afirmó.

Yeni Şafak tiene desde hace mucho la reputación de ser una de las publicaciones más antisemitas en Turquía. Durante la última década, sus columnistas han publicado numerosos artículos acusando a los judíos de “empoderar” la “destrucción del Islam por parte de los EE.UU.” También describió el sionismo como una “patología judía“, y exigió que los judíos turcos, sospechosos de “doble” lealtad, “condenaran a Israel“. En septiembre de 2017, el periódico promovió con entusiasmo la teoría de la conspiración, también expresada por Erdogan, de que el referéndum de independencia en el Kurdistán iraquí era un “complot israelí” para reasentar a 200.000 judíos kurdos en la región.

Louis Fishman -un profesor asistente en el Brooklyn College CUNY que escribe extensamente sobre asuntos turcos- dijo a The Algemeiner el miércoles que, además de la condena oficial de la comunidad judía, “otros miembros de la pequeña comunidad judía, junto con sus homólogos musulmanes que se oponen al antisemitismo, se unieron para expresar su disgusto” por el artículo.

Fishman observó que la respuesta de la comunidad judía reflejaba una creciente voluntad de suscitar provocaciones antisemitas. “La rápida condena de la comunidad, incluso si fue contrarrestada con algunos tweets antisemitas, marca una tendencia creciente y muy necesaria de sus miembros desafiando las muestras públicas de antisemitismo, que históricamente ha cruzado las líneas políticas, aun cuando hoy es mucho más prominente dentro de la prensa progubernamental“, señaló.

Con la última misiva de Yeni Şafak, Fishman dijo, “el mensaje de la comunidad judía fue claro“.

“Singularizar hombres de negocios judíos, a pesar del hecho de ser ciudadanos turcos, es antisemita“, dijo.

“Por supuesto, con las teorías de conspiración antisemita en Turquía desenfrenadas, alegando que un grupo de judíos tenía conocimiento previo del fallido golpe de estado, se teme que algunos miembros de la comunidad puedan quedar atrapados en purgas y arrestos, con mayores repercusiones para la comunidad en general“, agregó Fishman.

También destacó que el foco en los judíos turcos “nace de las creencias más extendidas en una conspiración judía internacional predominante entre un grupo considerable en Turquía, lo que hace que al respuesta de la comunidad sea aun más importante“.

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